Impacta muerte de funcionario municipal

Fernando Toledo Espinosa estudió toda su vida en el Instituto Abdón Cifuentes. Si bien no era de los mejores en notas, era un tipo inmensamente querido, aglutinador.

Muy joven, siendo un veinteañero, y tras estudiar en la Escuela Nacional de Relaciones Públicas en Viña del Mar, llegó a la Municipalidad de San Felipe a hacer la práctica, donde fue recibido por Camilo Herrera y Patricia Coronado. Aprendió rápido, se movía bien, era discreto y respetuoso.

Y nunca dejó la entidad edilicia. Fue muy cercano a Jaime Amar, lo que le costó que en la gestión de Patricio Freire fuera enviado a la cuerera, junto a Francisco Alarcón. Ambos aguantaron, hasta que volvieron a ser necesarios para la autoridad.

Pero Fernando Toledo, el Pito, fue enviado al Estadio Fiscal.

Recién volvió al Edificio Consistorial de la mano de Christian Beals. Cuando el médico ocupó la Alcaldía en calidad de suplente, fue su jefe de gabinete.

Y aunque siempre supo como usar a su beneficio el hecho de ser funcionario municipal, en este período se granjeó una buena cantidad de enemigos, lo que le generó un mal ambiente laboral.

Por lo mismo, al asumir la Alcaldesa Carmen Castillo, si bien volvió a Comunicaciones, no estaba cómodo. Y se le abrió una oportunidad de cambio cuando el encargado de Corrales, Marcelo Mazuela, dejó el cargo sumariado.

Y se fue a las dependencias de la Villa El Carmen, donde vivió un largo tiempo de tranquilidad.

Pero, hace unos meses, en el tercer piso de la Municipalidad se comenzaron a recibir denuncias contra Fernando Toledo. Eso sí, sin ninguna prueba que lo inculpara, hasta este miércoles.

A eso de las 5 de la tarde, el Administrador Municipal Hernán Herrera Caballero, atendió un llamado por nuevas fallas en las cámaras de seguridad ubicadas en los Corrales. Al reiniciarse el sistema, se pudo visualizar como un vehículo marca Volvo era subido a un camión en dicho lugar.

Herrera y un miembro del Departamento de Comunicaciones partieron raudos a las instalaciones de Villa El Carmen.

Toledo, visiblemente nervioso, fue interpelado por su superior. Se estableció que la falla en el sistema de cámaras fue debido a un corte de luz. El funcionario dijo que ocurrió por el uso del aire acondicionado, a lo que no le dieron crédito.

Pero el mayor problema era el del Volvo que estaba arriba del camión para ser trasladado a un taller de Curimón, lo que finalmente no se concretó. Toledo dijo que el retiro estaba autorizado por un funcionario del Ministerio Público, pero no había documentos de respaldo. Señaló que los iban a enviar. Algo totalmente irregular.

Mientras, Herrera llamaba y llamaba al Fiscal Eduardo Fajardo, quien no le contestaba. El persecutor, a eso de las 17.50 horas, le devolvió la comunicación. En ella, el Administrador Municipal le preguntó por la veracidad de lo señalado por el encargado de Corrales. Tras consultarlo con el funcionario que había nombrado Toledo, Fajardo llamó nuevamente a Herrera. Le dijo que no existía tal diligencia. Le sugirió hacer la denuncia en Carabineros, pues si bien no se había concretado, había un delito.

Fernando Toledo fue detenido y llevado a la Comisaria de Avenida O’Higgins, donde prestó declaración y negó las acusaciones. El Fiscal de Turno, Rodolfo Robles, lo acogió al artículo 26, por lo que pudo dejar las instalaciones policiales.

Se subió a su auto, habló con un par de cercanos por teléfono. Llegó a Carlos Condell, donde guardaba su vehículo.

Hoy, pasadas las 8 de la mañana, cuando iniciaban una reunión sobre este mismo tema la Alcaldesa Carmen Castillo, el Administrador Herrera y el Abogado Salaya, un rumor recorrió los pasillos del edificio municipal: “Fernando murió. Fernando se suicidó.”

Y sus compañeros corrieron hasta Carlos Condell para constatarlo.

Desde la calle se podía ver su cuerpo inerte. Fernando, el Pito, había decidido partir.

Así lo confirmó el Comisario de San Felipe, Mayor Jorge Guzmán.

Fernando Toledo Espinosa será velado en la Iglesia de La Merced. Su funeral será en Cementerio Parque Valle de Auco, a eso de las 14 horas del sábado.

Que descanses en paz, Fernando Toledo.

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