El difícil camino para tener la Casa Propia

El sueño de la casa propia. Ese espacio donde uno deposita recursos, esfuerzo, sueños y esperanzas. Lo que cualquier trabajador o trabajadora quiere dejarle a su descendencia, como fruto de una vida de trabajo.

El sistema de acceso a la vivienda, es un claro ejemplo de la desigualdad que impera en el país. Si se tiene un buen nivel económico, se podrá adquirir a través de un crédito hipotecario. Si no, deberá hacerlo a través de un subsidio. El Estado le ayudará a tener su casa o departamento.

En los 90, los llamados para acceder al subsidio habitacional eran 1 ó 2 al año, poco flexibles y mucha gente quedaba mirando. Había que tener una cuenta de ahorro en el Banco del Estado y acreditar una cantidad de dinero. No todos calificaban. Una «cuñita» siempre era bienvenida.

Se podía postular en forma individual o grupal. A los grupos se les llamaba, y se les sigue llamando, «comités de vivienda».

Así nacieron en San Felipe, la 250, la Departamental, La Escuadra, hasta llegar a las más recientes y emblemáticas: Juan Pablo II y Peumayén.

La Villa Juan Pablo II de San Felipe, fue el último sector poblacional construido en la gestión Alcaldicia de Jaime Amar. Eran 501 casas, y se accedía a ellas pagando menos de un millón de pesos por grupo familiar.

El Condominio Peumayén está formado, en su base, por los estafados de la desaparecida Egis Daniela. Les robaron la plata de sus ahorros, pero no los sueños. Y hoy, con muchísimo esfuerzo, tienen sus casas.

El terreno es el gran problema de los Comités. En tiempos pretéritos, los vecinos pagaban altísimos valores por los predios, en muchos casos sin urbanización, lo cual «achicaba» el porte de las viviendas. Un claro ejemplo es el Comité Padre Hurtado ubicado en Almendral, San Felipe. Sus propietarios recibieron casas de 18 metros cuadrados. Con esfuerzo, cambiaron esa realidad.

En la actualidad, en San Felipe existen 17 Comités de Vivienda. Sólo 5 tienen terreno. O pueden acreditar que lo tienen, tras un acuerdo firmado con sus propietarios.

Dato no menor, pues al no poder contar con un terreno, los comités deben esperar un buen tiempo para poder postular.  En algunos casos, en el mismo San Felipe, son más de 15 años haciendo fila.

Dicen que antigüedad constituye grado. Por eso, lo que pasó entre jueves y viernes, llamó tanto la atención. Los acusaron de saltarse la fila. No se respetó la «antiguedad», pero sí el marco regulatorio. Pero en realidad. ¿Se saltaron la fila?

Uno de los 17 Comités Habitacionales de San Felipe es el LGTBIQ+, formado desde las minorías sexuales, pero que ha crecido mucho más allá. Con gran capacidad de ahorro, de gestión y de «manejo» político.

Este jueves hicieron público que habían logrado el compromiso del Gobierno Regional, para financiar la compra de un terreno por 1300 millones de pesos, tras conversar con el Consejero Manuel Murillo, quien encabeza la Comisión de Vivienda. Pero eso no está firmado en papel alguno. Eso si, exhibieron el documento donde el empresario Alfonso Andreani, se compromete a venderles un terreno en Curimón, para edificar sus viviendas.

Esto último detonó el conflicto. En la ribera sur del Río Aconcagua, hay otros 2 Comités de Vivienda: Villa Estación y Jardines de San Francisco. Ellos también estaban negociando el terreno con Andreani, y no sabían que él había manifestado su voluntad de venta al Comité «afuerino».

Hay decepción y molestia. Pero la Alcaldesa Carmen Castillo, al terminar la semana, se reunió con ellos. Les pidió tranquilidad y les dijo que no están solos.

Los 3 Comités postulan al subsidio DS 49. Los requisitos para poder acceder al beneficio son: Personas chilenas o extranjeras mayores de 18 años. Postular con un núcleo familiar, el cual debe estar acreditado en el Registro Social de Hogares. Tener el ahorro mínimo de 10 unidades de fomento, acreditado en la fecha que corresponda (según el mes en que postulen). Ser titulares de la cuenta de ahorro para la vivienda (no puede ser el cónyuge o conviviente civil). Pertenecer al tramo del 40% de la población con menos recursos, de acuerdo a la calificación socioeconómica establecida en el Registro Social de Hogares. No poseer una vivienda ni ser beneficiarios de otro subsidio habitacional.

De modo excepcional, pueden postular sin núcleo familiar asociado quienes estén en alguna de estas condiciones, se debe presentar: Tener discapacidad (acreditada por la COMPIN). Ser adultos mayores de 60 años de edad o más. Tener calidad de indígenas. Ser viudo o viuda. Estar reconocidos como víctimas en el informe de la Comisión Nacional sobre prisión política y tortura o en la nómina elaborada por la Comisión Asesora para la calificación de Detenidos Desaparecidos, Ejecutados Políticos y Víctimas de Prisión Política y Tortura.

Esta historia recién comienza…

 

 

 

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