El máximo tribunal del país confirmó la decisión de la Corte de Valparaíso, que rechazó el recurso de amparo presentado por la defensa de Juan Pablo Amar Álvarez y Diego Gonzalo Contreras Toro, quienes aseguran ser «los legítimos mandatarios generales, cuidadores y curadores designados de doña Nazra Kerima Lolas Nazrala y de doña Marta Lolas Nazrala.»
El escrito, interpuesto por el Abogado José Villagrán Reyes, buscaba revertir la acción de 8 familiares directos de las adultas mayores, quienes -según el jurista- privaron y restringieron su seguridad y libertad pero, por sobre todas las cosas, cortaron cualquier relación entre ellas con Amar y Contreras.
Todo esto ocurrió luego de que se hiciera público uno de los «secretos a voces» más sabrosos de los últimos 20 años en San Felipe. Dos hermanas de avanzada edad, pertenecientes a la colonia árabe, eran víctimas de un par de inescrupulosos, quienes querían quedarse con toda su fortuna; o parte de ella, bajo la lógica de ser unos seres de luz, preocupados y buenos samaritanos.
El monto de los bienes de Nazra y Marta Lolas Nazrala supera los 100 millones de dólares, entre instrumentos bancarios y propiedades, en distintas regiones de Chile.
Amar y Contreras idearon un mecanismo para llegar a ellas, lograr cercanía -pese a ser enormemente desconfiadas- y así quedarse con parte de su patrimonio. Hasta esta fecha, se han apropiado de más 3,5 millones de dólares.
El Banco Scotiabank, de capitales canadienses, emitió una alerta a la unidad de análisis financiero y al Ministerio Público, tras detectar una serie de movimientos de dinero, que podrían ser constitutivos de fraude, robo, hurto o extravío.
Esto implicó que las cuentas de Agrícola e Inversiones Aconcagua Limitada y de Consultora, Corretaje y de Construcción Bayt Jala Limitada, fueran bloqueadas. Ambas son administradas por Juan Pablo Amar Álvarez y Diego Gonzalo Contreras Toro, aunque en la primera de las nombradas, su mayor accionista es Nazra Lolas Nazrala; en la segunda, no tiene participación.
Esto ocurrió, según informó el Scotiabank al tribunal, tras el giro de 3.500 millones de pesos para ambas sociedades. De este monto, 2.800 millones fueron transferidos a Agrícola e Inversiones Aconcagua Limitada, para recuperar la propiedad del Boulevard de calle Prat, por parte de la Familia Amar-Álvarez. Otros 747 millones se depositaron en Bayt Jala, los que, a través de 58 cheques llegaron a las cuentas personales de Amar y Contreras, por un total de 525 millones de pesos.
Hoy, los movimientos de ambas sociedades están bloqueados, tras denuncia del banco. En un recurso de protección, Amar y Contreras buscan recuperar el control de los recursos económicos depositados en sus cuentas. Es altamente probable que la Corte Porteña rechace el requerimiento.
Ahora falta probar la legitimidad de los documentos que doña Nazra habría firmado a sus «mandatarios». En el recurso de amparo, el SENAMA -que protege a los adultos mayores- emitió un informe donde da a entender que no se encuentra en condiciones para tomar decisiones, y menos para administrar su patrimonio.
En el intertanto, el Scotiabank logró cautelar una buena porción del patrimonio de las hermanas Lolas Nazrala, con algún deterioro irrecuperable de «Los Vaciadores», quienes aseguraban cuidarlas; pero, al mismo tiempo, buscaban despojarlas, en forma irregular, de su herencia.