Jacqueline no merecía morir así

Jacqueline Bascuñán(izquierda) junto a su amiga Paula Chaparro cuando sacaron el cuarto medio

Jacqueline Bascuñán era una mujer muy querida, buena esposa, buena madre, buena abuela, buena trabajadora.

Había tenido un gran año 2022. Sacó el cuarto medio en la nocturna y la habían contratado en Unifrutti como funcionaria de planta.

De un tiempo a esta parte, bajó mucho de peso debido a algunas enfermedades de base, como la diabetes. Por lo mismo, Jacqueline quería operarse para sacar lo que no quería tener en su abdomen. Y para eso se acercó al médico Marcelo Yáñez.

El equipo médico que realiza este tipo de procedimientos, en su mayoría, trabaja en el Hospital San Felipe. Es una antigua práctica del recinto, donde realizan estas intervenciones quirúrgicas «fuera del horario laboral». En rigor, Yáñez arrienda el pabellón y paga todos los insumos. Y posteriormente el mismo médico le cancela a todo su equipo. Todo muy informal

El gran problema con este tipo de operaciones «extra sistema» es que, tras la pandemia, deben hacer el postoperatorio en la casa. Es decir, la operan, despierta de la anestesia, agarra sus cosas y se va. Increíble, desde todo punto de vista. La razón: con la pandemia se acabó el pensionado.

Una abdominoplastía requiere una enorme cantidad de cuidados y monitoreos. Se debe guardar reposo, no se puede caminar de inmediato, se tiene que usar una faja que contrae la zona operada. Y tomar remedios para minimizar el dolor

Y esta semana, por fin llegó el día que tanto esperaba Jacqueline

Ingresó a pabellón. Ya en recuperación, tras la cirugía, se sintió mal y llamó a Jorge, su amado esposo, y le dijo «si hubiera sabido cuanto me iba a doler, no me habría operado.» Ahí él preguntó a qué pieza la van a llevar. «No hay pieza» le dijeron. Pero si está pagada, señaló. Recibió la misma respuesta.

Y Jacqueline, con sus dolores, se subió al auto de su hijo Cristián y partieron a la casa de él, en Quillota. A las pocas horas hizo una crisis y falleció.

Hoy sábado fuimos a la Villa El Totoral, donde vivía. Había mucha gente acompañando a la familia. Su cuerpo estaba siendo velado en el departamento 22, donde habitualmente está el comedor. Sobre el ataúd había una linda foto de Jacqueline y Jorge, los Lagos Bascuñan.

Jorge esta con una pena inmensa, pero entero. Se llevaron a la Reina del querido «Maestro Lagos».

La misa por el eterno descanso de Jacqueline será este domingo a las 9 de la mañana en la Iglesia San Antonio de Padua de Almendral.

Nuestro cariño y solidaridad para Jorge, para sus tres hijos y toda su familia.

Que se haga justicia!!!

 

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